En la sala espera Developer Maximus.

Su aliento de mala prácticas se huele desde el pasillo.

 

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Está paseando sus garras por encima del teclado, disimulando.

Sabe que vas a llegar.

Tienes que hacerlo.

 

Tu trabajo también consiste en estas cosas, no hay escapatoria.

¿O si?

Te vas por la pata abajo de miedo que tienes.

Developer Maximus ha fijado su mirada en ti. Antes incluso de cruzar la puerta de la sala de reuniones.

 

 

Saluda. Te enseña los dientes.

¡Oh si!

Dientes afilados como cuchillos.

No sabes si agarrarte la tripa o el corazón. Está rota. Está desbocado.

Tus piernas quieren salir corriendo, pero tú nómina dice lo contrario.

"No soy un cobarde, no soy un cobarde"

Repites la letanía para ti mismo.

De nada sirve.

 

Developer Maximus no da miedo, se alimenta del terror.

 

Es día de retrospectiva.

Hay que ponerse delante de un panel y decir las cosas que han salido bien, las que han salido mal, peor, fatal o malamente.

Es un ejercicio constructivo, los que están en la sala lo saben.

Vais a hablar del último lanzamiento de la aplicación web.

Salió bien.

¿O no?

 

La sesión comienza. Parece tranquila. Se destaca la velocidad de la puesta en producción, la facilidad de la comunicación en equipo.

Las piernas se duermen. El corazón aún sigue en alerta.

Empiezan pequeños chasquidos.

No quieres mirar hacia al lado, pero sientes que DM se está pasando la lengua por los dientes. Afilados como cuchillos

 

Sientes un pinchazo en el estómago.

¡No! ¡No soy un cobarde!

 

Entonces Developer Maxmius habla. Ruge.

Parándose en cada letra se relame diciendo que la parte que dependía de ti, el formulario para almacenar nuevos contactos, dio muchos fallos.

Los detalla, todos. Sin pestañear.

Saca hasta la hache que te comiste en asta.

 

Termina. Todos te miran. Esperan tu respuesta. Tu defensa.

Titubeas.

Balbuceas.

Vas a vomitar lo primero que salga de tus tripas.

 

"En mi local funcionaba bien"

 

Carcajadas de pena resuenan en la sala de reuniones.

Developer Maximus ni eso.

Está rebañándote la poca autoestima que te quedaba.

Eres un cobarde.

 


 

Cobarde. Pecador de la pradera.

Esto lo soltaba Chiquito de la Calzada y te partías de risa.

Hay que reírse más. De tipos como Developer Maximus y de todas estas mandangas.

¿Por qué?

 

Porque no hay tiranosaurios en las reuniones de retrospectivas.

Ni tampoco en el código.

Son fruto de nuestro miedo.

Del temor a no ser lo que los demás esperan que seamos.

 

No soy un cobarde. Tú tampoco.

No lo sé todo. Tú tampoco.

No soy infalible. Tú tampoco.

 

Fallo. La cago. Me equivoco.

Tú también.

 

Estoy bien.

Estamos bien.

No es tan terrible.

 

Si eliminamos al miedo de la ecuación, ¿a qué pesa menos la inexperiencia y los fallos?

Parece fácil. Hay que intentarlo. Dar un paso.

Saltar de nivel.

Dejar sin dientes a los Developer Maximus.

Por eso hablo de:

 

Salvo que quieras, ya, saltar de nivel.

 


Escrito por Dani

Soy programador web, podcaster y formador. Me encanta programar y conseguir que los botones hagan cosas "mágicas". Me apasiona hacer fáciles las cosas difíciles.
Aquí puedes conocerme mejor.
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